viernes, 8 de octubre de 2010

Las múltiples caras del Digital Signage I- Digital Signage en Gran Formato

Cuando Mayor es Mejor
Cuando recuerdo los primeros sistemas de cartelería digital que se empezaban a vender hace 10 o 12 años, basados mayormente en monitores CRT y en pequeños cubos de retroproyección de 40", con una idea conceptual enfocada en la mayoria de los casos a informar a clientes de establecimientos comerciales de ofertas concretas, promociones o menús fast-food, pienso que en realidad la idea original sigue viva, aunque el soporte ha cambado sustancialmente.
Todavía hoy perviven alguno de estos sistemas, pese a que tecnológicamente se han quedado obsoletos y su usabilidad muy limitada.
Hasta hace poco, los precios más asequibles de las pantallas de tamaño hasta 42", han marcado de forma sustancial la tipología de la cartelería digital, siendo los tamaños de 32" y 42", de hecho, un estándar que poco a poco, con el avance de la tecnología va evolucionando hacia tamaños más grandes, siendo en este momento habituales los tamaños de 50", 65" y mayores tamaños formados por la combinación de varios monitores componiendo videowalls de forma rectangular y también de formas distintas de presentación.



El cambio de la tecnología analógica a la digital, además de la convergencia A/V - TIC ha hecho que podamos disponer de pantallas menos pesadas, soportes más ligeros, reproductores más potentes y con más capacidades han variado sustancialmente la perspectiva con la que se afronta actualmente un proyecto de cartelería digital.
No hay que olvidar los grandes formatos, utilizados desde hace tiempo en las calles de algunas ciudades cosmopolitas como Shanghai o Nueva York - en la foto se puede ver una megapantalla de Digital Signage, transportada por un barco en el río Yangtsé-  en las que este medio es habitualmente usado para publicidad exterior -DOOH- por su gran capacidad de atraer la atención. 
Es un hecho que todo el que puede, intenta hacer uno más grande que el anterior, para de esta manera, tener una mejor forma de comunicar a una audiencia que no siempre está dispuesta a dejarse sorprender.